ISABEL VICENTE ALICANTE Fue profesor de EGB antes de especializarse en teoría de la educación, escribir cientos de artículos y organizar decenas de cursos para mejorar la educación.

¿Tan mal estamos?
Tan mal, no. En 2006 se comparó con Francia,y allí hay el doble de denuncias, y la percepción de sentirse violentados y amenazados es mucho mayor, aunque en España alrededor de un 15% de los alumnos se siente mal en las aulas.
¿Cuál es el mayor problema?
El acoso es grave, pero es sólo el 0,03% de casos. Hay que distinguir entre acoso, violencia e indisciplina, que es mucho más habitual.
Si se habla del ciberacoso, ¿con qué nos vamos a encontrar?
Es una modalidad que va a más, por desgracia. Graban a alguien en una situación comprometida o ridícula y luego se la pasan unos a otros. Se hace mucho daño así.
¿Cómo lo viven los docentes?
Desde 2003 vemos muchas soluciones de tipo mediación, refuerzo de tutorías, motivación, etc.
¿Y están preparados para enfrentarse a estas conductas?
Desde hace años aumenta la información, pero a los profesores no se les prepara para esto. La función pedagógica del maestro no implica asumir las competencias del psicólogo, pero dentro de la tutoría hay técnicas para generar autocontrol y reflexión, que se deberían reforzar.
¿Los hemos dejado sin armas al limitar los castigos?
Preparamos ciudadanos y hay que funcionar con la ley en la mano. Hay que educar primando los valores, crear personas de provecho y fomentar el valor humano.
Y ahí no entra el castigo físico. ¿Se resiente la educación por los problemas en las aulas?
Hay mucha relación. Si el profesor tiene que estar haciendo callar a la gente, en vez de ser un explicador es un cuidador, pierde el tiempo y no completa el programa.
¿A qué edades comienzan a detectarse estos problemas?
Se disparan en la ESO. Los adolescentes descubren el yo propio, y entre las hormonas y la falta de autocontrol llegan los conflictos.
¿Hay más violencia en los centros públicos que en los privados?
Los datos indican que sí, pero depende de los centros. Los que tienen un proyecto global con valores funcionan mejor. Implica marcar qué tipo de valores, cómo se viven y cómo intervienen los padres. No hay soluciones sin valores.
Habla mucho de los padres. ¿No sabemos educar?
La perseverancia, responsabilidad o esfuerzo ya no se cultivan. Los padres apenas están con los hijos, no hay ejemplos. La sociedad tampoco ayuda. Los niños ven en televisión gente que triunfa al margen de los valores y del estudio, y piensan, ¿por qué esforzarse? Además, hay muchos huérfanos de padres vivos. La soledad influye mucho en su actitud. La vida afectiva se construye desde la familia. Hay que dejar parte del trabajo y hacer familia. Es fundamental que los padres dialoguen y participen en la construcción de los valores educativos del colegio. Entonces, ¿esto tiene solución?
Siempre hay solución. Sería bueno reeducar a los padres para que eduquen mejor a los hijos. Primero deben ser educados los padres, luego los maestros y, por último, los alumnos.

1 comentarios

  1. Pilar // 28 de març de 2011 a les 15:54  

    Llegint açò, va vingut al pensament que seria interessant aprofundir sobre el tema de la violència a les aules;treballar-lo també les mares i pares per tal que a la nostra escola això no passe.Per cert, altres dades sostenen que n'hi ha més a l'escola concertada.